En distintas pruebas clínicas acerca de la calidad de vida realizadas con Yasmin, se revelaron consistentes ventajas con respecto a algunos factores, tales como la satisfacción con el peso corporal, los sentimientos de bienestar antes y después de la menstruación y las condiciones dermatológicas y del cabello. Aquellas mujeres que tomaron Yasmin calificaron su peso, su ánimo (antes y durante la menstruación), así como el estado de su piel y cabello, resultando en mejores respuestas con el uso de Yasmin que sin él.
Las mujeres que tomaron Marvelon durante el estudio no reportaron diferencias antes y después del estudio. Estos resultados muestran que Yasmin es percibido con un mejor efecto en el bienestar físico y mental. Cuando se les preguntó su opinión con respecto al uso del anticonceptivo, más mujeres que tomaron Yasmin dijeron que recomendarían esta píldora por haberles parecido buena para ellas.
Estas ventajas, que reflejan la actividad antimineralocorticoide y antiandrogénica de la drospirenona, condujeron a un sentimiento general de bienestar con más frecuencia. Como consecuencia, se puede anticipar que la satisfacción general con el uso de Yasmin, incrementa el cumplimiento y reduce la incidencia de un abandono innecesario de las píldoras.